Tus lágrimas guardadas en Su redoma, tu causa está segura en las manos del Señor
«Ten piedad de mí, oh Dios, porque el hombre me ha pisoteado; me oprime combatiéndome todo el día. Mis enemigos me han pisoteado todo el día, porque muchos son los que con soberbia pelean contra mí. El día en que temo, yo en Ti confío. En Dios, cuya palabra alabo, En Dios he confiado, no…